Cuando se decide dar el paso de adquirir una vivienda, la obra nueva presenta ventajas que muchas veces no se tienen en cuenta. Aquí te resumimos las 7 más importantes:
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Evita las reformas y apuesta por la eficiencia.
Las viviendas que se construyen nuevas vienen con una memoria de calidades donde ya todo está a tu gusto desde el primer día. Entrarás a vivir sin necesidad de reformas. Además, las nuevas instalaciones y aislamientos suponen un menor gasto energético mensual y una mejor protección frente al frío, el calor y el ruido.
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Elección.
La diferencia clave: puedes elegir el número de habitaciones o estancias que necesites para hacer vida de manera cómoda, con espacios bien distribuidos que se adapten a tus necesidades.
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Garantías.
Este tipo de viviendas suelen tener un seguro decenal, es decir, una garantía de 10 años para defectos estructurales. En las viviendas de segunda mano, en cambio, pueden aparecer sorpresas que obliguen a gastar el doble para solucionar problemas ocultos.
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Garaje y trastero.
Dos elementos difíciles de encontrar hoy en día y que la mayor parte de las viviendas de obra nueva ya incluyen. Si vives en una gran ciudad, sabes lo complicado que es aparcar cerca de casa.
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Inversión de futuro.
El día de mañana la vivienda puede valer incluso más que cuando la compraste, gracias a la urbanización de la zona, la creación de parques, nuevos servicios, etc.
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Personalizar el diseño de tu casa.
Tendrás la primera palabra para decidir sobre los acabados: orientación, tipo de suelo, revestimiento de ventanas y puertas, distribución de estancias... Cuando se compra una vivienda de segunda mano, este tipo de decisiones pueden ser una fuente de estrés.
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Espacio verde.
Si tu idea es contar con una zona al aire libre donde disfrutar del sol o de una piscina, la obra nueva es tu oportunidad: espacios libres diseñados desde cero según tus preferencias.